No, no es necesario estar casados ni tener un contrato formal de convivencia para comprar juntos. Sin embargo, recomendamos encarecidamente redactar un acuerdo de copropiedad con un notario. Esto protege a todas las partes en caso de que una persona quiera salir, no pueda pagar o fallezca. Le ponemos en contacto con el notario adecuado y nos aseguramos de que todos los escenarios estén cubiertos antes de firmar cualquier documento.